Nuestra Historia

Las Carmelitas Misioneras somos una Congregación religiosa internacional, fundada en España en el año 1860 por el Beato Francisco Palau y Quer. Estamos presentes en Colombia desde el año 1925, cuando un aguerrido grupo de seis hermanas con ardoroso celo misionero, dejando atrás los posibles temores que suponía para ellas la aventura de dejar su país, rumbo a un mundo totalmente desconocido, viajó de España a Colombia para internarse en las montañas del Urabá antioqueño, donde les esperaban los padres Carmelitas y su obra misionera al servicio de comunidades indígenas y campesinas de la región. Salieron del puerto de Barcelona el 10 de octubre y llegaron a Puerto Colombia el 15 de noviembre, para continuar su viaje a Medellín y, después de unos días de descanso, a Frontino, su destino final a donde llegaron el 21 de diciembre. Una larga y nada fácil travesía de sesenta y siete días en barco, vapor, ferrocarril y a lomo de mula no amedrentó a esas valientes misioneras, quienes, con espíritu teresiano y palautiano, supieron anteponer siempre el celo misionero para servir con amor al pueblo en la educación, la salud, la familia y la asistencia humanitaria a los más pobres y vulnerables.

Recibidas con alegría, amor y generosidad las hermanas iniciaron su misión en Frontino; no tardaron en llegar las vocaciones, el número de misioneras fue creciendo y, rápidamente, la comunidad se fue extendiendo por ciudades y pueblos de Colombia, dando respuesta con su testimonio y su apostolado a diferentes necesidades de la gente, especialmente en el campo de la educación de niños y jóvenes, la salud y la pastoral social, realizando estas labores en comunión con la iglesia y en misión compartida con diversas instituciones y grupos de laicos.

Hoy, siguen haciendo historia con el pueblo colombiano, fieles al Evangelio y a su carisma de comunión, consecuentes con sus opciones misioneras, y animadas por la clara invitación de su Fundador al compromiso solidario en favor de los hermanos más vulnerables y expuestos a diferentes formas de sufrimiento:

“Mírale en este cuerpo que es su Iglesia, llagado y crucificado, indigente, perseguido, despreciado y burlado. Y bajo esta consideración, ofrécete a cuidarle y prestarle aquellos servicios que estén en tu mano” (Francisco Palau, Cta. 42)

Fruto de un proceso de profundización de este sueño solidario y del compromiso misionero ante la urgencia de dar nuevas respuestas a los desafíos de la realidad social de Colombia, las Carmelitas Misioneras decidieron impulsar y desarrollar proyectos de asistencia humanitaria y promoción humana integral, convocando a la solidaridad a las comunidades y grupos de laicos vinculados con su misión. Es así como el 15 de julio del año 2009 se creó La Fundación Carmelo Misionero Solidario como una organización al servicio de esta propuesta.